Brevemente analicemos estos dos temas que en los últimos días han sido tapa de los diarios y primera plana de de todos los medios de comunicación. Indudablemente, son dos temas que se pueden mirar individualmente, pero de alguna manera también en forma conjunta. Asimismo, se pueden analizar desde un punto de visto estrictamente económico o desde un punto de vista político.
También podemos no discutir la inclusión de controles, en este caso cambiarios, que sirvan en la lucha contra la economía informal y lavado de dinero , según manifiestan las autoridades, y por otro lado suena, en términos generales, como agradable escuchar la eliminación de subsidios y seguramente suena aún más agradable si ello se comienza a realizar en primera instancia sobre los sectores de mayores recursos, aunque no es lo mismo tampoco quitar subsidios a los servicios básicos (luz, gas) que a otros que no son de primera necesidad. Pero el problema no radicaría, en principio, particularmente en las medidades referidas a los controles cambiarios ni a la quita de los subsidios, en forma independiente , las cuales en forma individual deberían ser tratadas con mayor profundida. En realidad y a priori, el problema pareciera radicarse en las señales que tales medidas podrían generar y los que podrían traen aparejado en el sentir de la gente y de los mercados. La preocupación pareciera no pasar solamente por el tipo de medidas desde el punto de vista técnico sino por la oportunidad de aplicación y de las señales que esta puedan dar , pues en una sociedad, mercado o como se quiera llamar como el nuestro, hay temas que son por historia sumamente sensibles y uno por ejemplo es el valor del dólar y si este comienza a ser noticia y los movimientos de las autoridades de aplicación (sin discutir si es conveniente o no su intervención) parecieran no ser muy claras, seguras ni precisas, ello lo que crea es incertidumbre y de eso sabemos bastante lamentablemente y el paraje final es la desconfianza, con lo que ya sabemos que pueden ser sus consecuencias.Por otro lado, si hablamos de quita de subdsidios, que tampoco pareciera ser negativo, pero podría mal interpretarse como un signo de inconvenientes en el flujo de fondos del Estado. En realidad, acá nos discutimos el punto de vista teórico de las medidas pero sí la preocupación en la imagen que puedan generar, con un gobierno que fue reelecto y que inclusive todavía no reasumió su nuevo mandato,pues estas medidas, podrían leerse como por ejemplo la falta de divisas necesarias frente a la demnada del mercado cambiario o la necesidad urgente de recortes por falta de fondos necesarios para hacer frente a las erogaciones públicas, Este comentario de ninguna manera apunta a generar ningún tipo de mensaje negativo ni de predicción de un futuro desalentador pero si apunta a que a veces no son las decisiones los problemas sino la forma y los tiempos que ellas se anuncian y se hacen efectivas, pues es ahí es donde pueden transmitir efectos indeseados como la inseguridad y la desconfianza, que como dijimos históricamente nos han creado más de un dolor de cabeza. En síntensis, el país, además de decisiones correctas desde el punto de vista técnico,que repetimos no hemos analizado ni opinado al respecto en esta ocasión, requiere que las mismas sean claras , precisas y seguras para transmitir la tranquilidad que la gente y los mercados necesitan.
viernes, 18 de noviembre de 2011
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